Estrategias frente a la ingesta compulsiva
Una de las razones por las que empezamos a engordar de forma sostenida hasta alcanzar grados de sobrepeso u obesidad preocupante es porque derribamos las barreras del autocontrol.
Una de las razones por las que empezamos a engordar de forma sostenida hasta alcanzar grados de sobrepeso u obesidad preocupante es porque derribamos las barreras del autocontrol.
Aunque la grasa ocupa un papel relevante en la composición del cuerpo, sabemos que no debe sobrepasar determinados límites.
Un porcentaje de las personas obesas no padecen esta enfermedad de manera puntual, sino como una dolencia crónica, en la que se suceden fases de adelgazamiento y recuperación del peso perdido.
La disponibilidad de datos estadísticos sobre hábitos de salud de la población va dando cada vez más frutos, ya que en muchos países se dispone de información que va más allá de los últimos veinte o veinticinco años.
En un mundo estresado y a veces excesivamente orientado a la obtención de la recompensa inmediata, se tiene a minusvalorar, por desgracias, la influencia tan nociva de determinadas sustancias.
Los trastornos de la conducta alimentaria son uno de los aspectos más emergentes en relación con la obesidad. Los estados de ansiedad, estrés e insatisfacción con la vida son más habituales de lo que pensamos.
Hay que añadir una nueva patología a la lista de enfermedades silenciosas, la denominada Esteatosis Hepática No Alcohólica (NASH en inglés), que de forma más común se llama hígado graso.
Al igual que otras enfermedades que presentan un mayor grado de tolerancia social, como el tabaquismo, el alcoholismo o las drogodependencias, a veces resulta complicado hacer entender la importancia de combatir la obesidad.
A estas alturas, la evidencia científica ha mostrado numerosos resultados sobre las penosas consecuencias del sobrepeso y la obesidad en la salud de las personas, especialmente a partir de la mediana edad.
Este es el mes en el que millones de personas deciden ponerse a dieta para eliminar los excesos de las fiestas y, también, al hilo de los buenos propósitos que nos marcamos a comienzos de año.