Riesgos e incertidumbres de los fármacos para adelgazar
Los medicamentos para tratar la obesidad han cambiado por completo la conversación sobre la pérdida de peso.
Los medicamentos para tratar la obesidad han cambiado por completo la conversación sobre la pérdida de peso.
Durante mucho tiempo, la obesidad se ha explicado desde un planteamiento quizá simple: una persona gana peso porque come demasiado, se mueve poco o no tiene suficiente fuerza de voluntad.
El verano cambia nuestros horarios, nuestra alimentación y también nuestra forma de movernos.
El entrenamiento de fuerza es una de las herramientas más eficaces para mejorar la salud muscular, proteger las articulaciones, aumentar el gasto energético y conservar autonomía con el paso de los años.
Cuando un paciente me dice que hace todo bien (come de forma ordenada, camina a diario) pero no baja de peso, lo primero que le pregunto es: ¿Cómo duerme?
Cuando suben las temperaturas, muchas personas notan que las comidas pesadas les sientan peor.
Con la llegada del buen tiempo, muchas personas recuperan las ganas de moverse. Apetece caminar más, salir en bicicleta, correr, jugar al pádel, hacer senderismo o simplemente entrenar fuera del gimnasio.
A partir de los cuarenta años, muchas personas empiezan a notar cambios que no siempre relacionan con la alimentación.
Cada año, cuando se acerca el verano, muchas personas deciden que ha llegado el momento de cuidarse, perder peso o mejorar su forma física.
En los últimos años, uno de los conceptos que más relevancia ha adquirido en el ámbito de la salud es el de inflamación de bajo grado, también conocida como inflamación silenciosa.