Calentamientos adaptados a la actividad deportiva
Sales a caminar deprisa después de varias horas sentado o llegas al gimnasio con el tiempo justo. Es tentador empezar directamente al ritmo previsto.
Sales a caminar deprisa después de varias horas sentado o llegas al gimnasio con el tiempo justo. Es tentador empezar directamente al ritmo previsto.
Estás ante dos paquetes de cereales. Uno destaca su contenido en fibra. El otro utiliza colores que recuerdan a lo natural. ¿Cuál eliges?
Puedes salir a caminar cada tarde y, aun así, pasar buena parte del día sentado. El trabajo ante una pantalla, los desplazamientos en coche y las horas de televisión se acumulan con facilidad.
A partir de los 45 años, y especialmente con la llegada de la perimenopausia, el cuerpo de la mujer experimenta una serie de cambios que no tienen que ver con la fuerza de voluntad ni con descuidos en la alimentación.
Hay pacientes que llevan años intentando perder peso sin éxito, que se cansan con facilidad, que tienen el abdomen persistentemente hinchado o que notan que tras cada comida necesitan sentarse.
A partir de los 45 años, muchos pacientes llegan a consulta con la misma sensación: «como igual que siempre y ya no me funciona».
Septiembre suele llegar acompañado de buenos propósitos: perder el peso ganado durante el verano, volver a hacer ejercicio, comer mejor o recuperar la energía.
Durante mucho tiempo hemos utilizado la báscula como principal referencia para valorar la evolución de un tratamiento para adelgazar.
Septiembre suele venir acompañado de buenos propósitos. Volvemos al trabajo, recuperamos horarios y pensamos que también deberíamos volver a cuidarnos.
Los medicamentos para tratar la obesidad han cambiado por completo la conversación sobre la pérdida de peso.