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Mitos en torno a la obesidad (II)

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Continuamos con la revisión de algunos mitos sobre la obesidad. Si en la entrega anterior hablamos la confusión existente en torno a las pequeñas modificaciones en la alimentación, los planes realistas y las dietas hipocalóricas, en esta ocasión vamos a comentar algunos mitos más que los investigadores han hallado en su revisión de la literatura popular en esta materia.

La disposición de los pacientes hacia la dieta permite aventurar la cantidad de peso que pueden llegar a perder
De nuevo, en este aspecto se da excesiva importancia a aspectos psicológicos que cumplen un papel para comenzar una dieta de adelgazamiento. La motivación y la mentalización son los factores que a menudo empujan a las personas obesas a una consulta. Todo el mundo que acude al médico está motivado para adelgazar, bien por expectativas positivas o por condicionantes negativos. Sin embargo, el hecho de que se muestren muy motivados en la primera cita no constituye garantía de que vayan a llevar a término la cura de adelgazamiento ni que vayan a tener más éxito que alguien que empieza de forma menos convencida. Si bien entiendo que la mentalización y la visualización de la meta, como en cualquier objetivo en la vida, son elementos importantes en el comienzo, conviven con otros muchos factores. Y precisamente, es clave que incrementemos la motivación y el compromiso en las semanas posteriores, especialmente cuando los individuos comienzan a verse mejor y bajan la guardia.

El ejercicio físico en la escuela resulta fundamental a la hora de prevenir la obesidad en los niños
Los autores de este estudio sostienen que las clases de educación física en la escuela no tienen un efecto determinante en la reducción de las tasas de sobrepeso de los niños. El examen de varias investigaciones indican que en los últimos años no se han producido cambios significativos en el IMC (Índice de Masa Corporal) medio, a raíz del incremento del ejercicio escolar. Aquí se extrae la idea de que en el mantenimiento de un peso normal cumple un papel más importante la dieta que el ejercicio. De hecho, si se aumenta la actividad física pero no se controla la alimentación, podemos provocar incluso un mayor desequilibrio, porque el desgaste físico puede inducir a comer más. Por tanto, aunque el deporte escolar tiene muchos beneficios físicos y psicológicos, no debemos pensar que basta con él para controlar el peso de los más pequeños.

La alimentación de los bebés con leche materna ayuda a prevenir la obesidad en la infancia
No han faltado artículos y trabajos que señalan que la nutrición con leche materna en los primeros meses de vida de los niños contribuye a prevenir la obesidad infantil, frente a la alimentación con fórmulas artificiales. Sin embargo, los expertos no han encontrado trabajos científicos que confirmen claramente esta tesis. Incluso, han hallado investigaciones como la que siguió a 13.000 niños durante seis años y concluyó que el haber consumido leche materna no aparecía como factor determinante para prevenir el sobrepeso en los años siguientes. Seguramente, en este mito nos encontramos con que se ha añadido el argumento de la prevención de la obesidad para reforzar la recomendación de usar la leche materna como alimento. Los importantes beneficios de esta vía de nutrición, que es muy aconsejada por los pediatras, no son un antídoto posterior para subsanar los desequilibrios en la alimentación.

Considero que la conclusión principal del conjunto de este trabajo es que hay que examinar con espíritu crítico buena parte de las creencias más populares sobre la obesidad, y ser conscientes de que cuando tenemos un problema sostenido de sobrepeso, debemos ponernos en manos de un especialista. Las personas hemos de participar activamente en el cuidado de nuestra salud, pero nunca debemos sustituir a los profesionales.

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