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Por qué debemos adelgazar si tenemos sobrepeso

obligacion de adelgazar pedro voltas jurado

Cuando padecemos de sobrepeso u obesidad, adelgazar no es una opción, sino una obligación para estar comprometidos con nuestra salud, sobre todo cuando el exceso de peso se debe a una conducta alimenticia y física inadecuada.

Si queremos ganar la batalla contra grasa tenemos que aprender a manejar nuestro metabolismo, el proceso por el cual transformamos los alimentos en la energía necesaria para el mantenimiento de nuestras células. Podríamos resumir en tres los grandes objetivos de la actividad metabólica en caso de un individuo obeso o con sobrepeso:

Perder grasa

Hay que trabajar para que el porcentaje de grasa corporal descienda hasta los límites razonables (entre un 20-30% en el caso de las mujeres y de un 10-20% en el caso de los varones).

Ganar músculo

Por el contrario, tenemos que mejorar la proporción de masa muscular para fortalecer nuestra estructura corporal y contar con la potencia suficiente para llevar a cabo sin problemas las actividades cotidianas. Hoy la mayoría de las personas no necesitan realizar esfuerzos físicos notables que les requieran grandes dosis de fuerza. Sin embargo, nunca deberíamos descender de unos límites de capacidad muscular que lleguen a dificultar las tareas cotidianas, como caminar, agacharnos, subir escaleras, llevar peso o realizar una pequeña actividad deportiva como salir de excursión.

Frenar la oxidación de las células

Cada vez hay más anuncios que, sobre todo en relación con la piel, nos hablan de productos maravillosos que retrasan el envejecimiento. Como tantas otras cosas que llegan a través de la publicidad, son recursos cuya eficacia es más bien modesta, pero que mantienen la ilusión por la eterna juventud. Nuestro cuerpo envejece y el ritmo del reloj biológico es imparable. Sin embargo, mediante la alimentación inteligente y el ejercicio se puede frenar el deterioro celular con más eficacia que con cualquier producto cosmético.

Una de las primeras preguntas que hago siempre a mis pacientes es si saben la diferencia entre perder peso y adelgazar. Parece lo mismo, pero no debe serlo. Perder peso es lo que prometen las numerosas dietas milagro que proliferan en estos tiempos, bien a través de productos químicos o bien a través de la indigencia nutricional. Aunque parecen tener un efecto fulminante durante los primeros días, lo que ocurre casi siempre es que al cabo de un tiempo, el paciente recupera el peso e incluso gana algunos kilos de más. ¿Por qué?

Porque la pérdida de peso va asociada fundamentalmente a una merma de líquidos y, en su caso, de la disminución de grasa y masa muscular al mismo tiempo, algo que tiene consecuencias fatales para el organismo. El objetivo una cura de adelgazamiento bien planteada tiene que ser desaparición de la grasa, no de los músculos. Reducir nuestro porcentaje de musculatura nos impide hacer frente a los esfuerzos cotidianos, sitúa al cuerpo en una posición más débil frente a las enfermedades y sobre todo, contribuye al debilitamiento de nuestros huesos y a la aparición de patologías como la osteoporosis.

Por ello, yo siempre digo a mis pacientes que el propósito del tratamiento que vamos a comenzar es el de adelgazar: perder toda la grasa necesaria y mantener e incluso aumentar la proporción de masa muscular. Para este segundo apartado deben suponer que no solo es necesario iniciar un régimen, sino también seguir un programa de entrenamiento que favorezca que la alimentación se oriente a la aniquilación de la grasa y al desarrollo de los músculos. De hecho, hay ocasiones en que una vez que mis pacientes han alcanzado el peso adecuado, les ayudo a recuperar algunos kilos en masa muscular, ya que son necesarios para que alcancen el equilibrio en su estado de salud.

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