Saltar al contenido.

¿Por qué no nos apetece echar a correr?

perdro voltas efecto leptina en correr

Los practicantes del running dicen que una de las razones por las que no dejan de correr es porque se convierte en una actividad adictiva, que les proporciona una sensación de bienestar y equilibrio a la que no quieren renunciar.

Ese es uno de los motivos por los que siempre insistimos en la necesidad de practicar algún deporte, de forma moderada e intensa, pero con regularidad. Y además, están los beneficios en la salud en otros apartados del organismo y para ayudarnos a mantener nuestro peso. Tradicionalmente, se ha señalado que la sensación de bienestar procede de la segregación de endorfinas. El ejercicio físico estimula a estos neurotransmisores, que nos insuflan estados de tranquilidad, placer, relajación.

Pero claro, el efecto se logra una vez que ya hemos empezado a practicar el deporte. ¿Pero cómo conseguimos empezar? Evidentemente, con voluntad y motivación. Pero además, pueden influir otros factores de carácter fisiológico. Por ejemplo, unos investigadores de la Universidad de Montreal han descubierto que la presencia de una hormona como la leptina, presente en el tejido adiposo, puede cumplir también un papel en el impulso para echar a correr.

A través de un experimento realizado con ratones de laboratorio, han formulado la hipótesis de que cuanta más leptina se acumule en el organismo, más se inhiben las ganas de hacer ejercicio. Según ellos, la leptina sirve al cuerpo como uno de los indicadores de la saciedad. Si hay un exceso de leptina, el organismo entiende que no le hace falta alimento y no es necesario salir a buscarlo. Como tantos otros rasgos de nuestra genética, este mecanismo proviene probablemente de nuestra época de cazadores-recolectores, en que teníamos que sudar mucho para conseguir la comida.

Los investigadores plantean que el organismo del hombre primitivo utilizaba las señales de la leptina para ordenar al cerebro que se pusiera a buscar alimento y activar el ejercicio físico. Se supone que este principio sigue en cierta medida presente en el cuerpo del ser humano moderno y, por tanto, puede ser uno de los factores que explica la mayor o menor inclinación al deporte.

Como vemos, una justificación más para plantearnos reducir el exceso de grasa en nuestro cuerpo. Septiembre suele ser uno de los meses de los buenos propósitos. Espero que el argumento de la leptina te ayude también a empezar tu plan de cambio de vida. ¡Mucho ánimo en esta nueva etapa!

A %d blogueros les gusta esto: