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Algunos consejos para la carrera campo a través

La revitalización de la actividad de correr o ‘running’ ha popularizado también distintas variantes de la disciplina, como la carrera campo a través o ‘trail running’. Da la impresión de que a muchos deportistas ya no les basta con un entrenamiento convencional, y desean probarse en escenarios más exigentes.

Mientras haya ánimo y forma, toda experiencia exigente puede ser satisfactoria. Sin embargo, no debemos olvidarnos de que la mayoría de nosotros no somos deportistas profesionales. Tenemos muchas otras ocupaciones en nuestra vida y hemos controlar los riesgos del deporte.

Lo digo porque la carrera campo a través presenta un mayor posibilidad de sufrir lesiones o de exigirnos esfuerzos excesivos, sobre todo si la práctica comporta la subida de montañas o el ejercicio en terrenos excesivamente accidentados. Para un porcentaje mayoritario de corredores, tal vez es una modalidad que basta con que la practiquen esporádicamente. Se trata de estar en forma y, al mismo tiempo, de disfrutar con el deporte. No debemos verlo como un desafío del ‘más difícil todavía’.

En cualquier caso, tanto si decidís probar el trail running de vez en cuando o regularmente os conviene tener en cuenta algunas recomendaciones.

Por carrera campo a través entendemos la actividad de correr fuera de circuitos y de la ciudad, en pistas forestales, caminos rurales, montes o, sencillamente, por senderos apenas marcados. Tiene la ventaja de ser una práctica deportiva en plena naturaleza, lo que viene muy bien para oxigenarse y desintoxicarse un poco de los entornos urbanos.

Desde el punto de vista deportivo, el tipo de superficie, variada e irregular, ayuda a evitar algunas lesiones que se producen por ejemplo en la carrera sobre pavimento o asfalto. Por otra parte, incentiva la agilidad y la flexibilidad porque te enfrentas constantemente al reto de un terreno irregular en el que tienes que estar más alerta.

Sin embargo, esta heterogeneidad también puede ser peligrosa porque a veces se producen caídas, esguinces y lesiones musculares. Por eso, es importante incorporarse a esta disciplina de forma gradual, comenzando por terrenos más accesibles que nos permitan adaptarnos a las condiciones de la superficie y a activar las destrezas necesarias para disfrutar de un relieve accidentado. También es muy importante la elección del calzado más adecuado, tanto para mitigar el sufrimiento de las plantas de los pies como para eludir hematomas o torceduras de articulaciones.

Asimismo, el ritmo de carrera en la etapa de adaptación deberá ser más lento. Pensad que hay que estar más alerta y extremar las precauciones, como cuando nos movemos por un terreno escarpado. Por otro lado, además de resistencia aeróbica, es necesario mejorar nuestra agilidad y potencia física para vencer los obstáculos que nos encontramos por el camino, mucho más impredecible que un circuito convencional. Incluso, los expertos señalan que este tipo de carrera necesita cierta dosis de fuerza mental, algo que solo está a nuestro alcance si somos habituales de un entrenamiento muy exigente en general.

Otros aspectos que debemos tener en cuenta:

Corre relajado. La irregularidad del terreno nos conduce fácilmente a mantener la tensión para estar alerta ante todo tipo de obstáculos. Esta actitud puede llevarnos a no disfrutar del ejercicio y a no rendir como esperamos. Trata de mantener la tranquilidad y adopta un enfoque progresivo.

Da pasos cortos. La superficie accidentada nos impide dar pasos largos, porque a menudo no sabemos lo que nos vamos a encontrar en el siguiente metro que tenemos por delante. Por eso, es preferible correr a base de pasos más cortos. Nos permiten pisar con firmeza, corregir la trayectoria, no perder el equilibrio y no agotarnos rápidamente, en especial si vamos pendiente arriba.

Cuidado con las bajadas. Aunque nuestros pulmones y corazón se encontrarán aliviados en el descenso, no conviene acelerarnos. Las articulaciones sufren también al bajar y, por otra parte, aumenta el riesgo de caídas peligrosas. Baja a un ritmo que te permita recuperarte y llegar sano y salvo a la zona llana.

El verano es una gran estación para la carrera campo a través, siempre que sea a primeras horas del día o al atardecer. Disfruta de ella.

 

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