Saltar al contenido.

La obesidad, factor multiplicador del cáncer

obesidad y cancer

Entre las razones que damos los especialistas en la consulta para convencer a nuestros pacientes de que deben abandonar la obesidad está el hecho de que cada vez hay más evidencias que asocian el exceso de grasa a determinados tipos de cáncer. Al tiempo que la medicina consigue combatir los tumores cuando ya se han formado y aumenta poco a poco la esperanza de curación o al menos vida de los enfermos, también se descubre más sobre las claves para prevenir algunas variantes de esta enfermedad.

Con los avances científicos constatamos que es cada vez más necesario apelar a la responsabilidad individual en la prevención. Hay muchos ‘remedios’ que podemos aplicar por nosotros mismos sin necesidad de acudir al médico para que trate de curar aquello que podría haberse evitado con un estilo de vida saludable.

Por desgracia, aún hay muchas manifestaciones del cáncer de las que no conocemos sus desencadenantes. Sin embargo, sí hemos avanzado mucho en los factores que multiplican las posibilidades de padecerlo. Uno de los más conocidos popularmente es el tabaquismo. Han hecho falta muchas décadas de esfuerzo para establecer que el tabaco es altísimamente perjudicial para la salud y lograr que la mayoría de los ciudadanos lo admita sin reservas.

Pues otro de los factores más relevantes es la obesidad. Sí, la obesidad. Ahora que nos hemos subido a la ola de buenos propósitos del año, me ha parecido muy adecuado hablar de este asunto y así ofrecer más argumentos de peso, y nunca mejor dicho, para que  contéis con buenas razones para no abandonar.

Este mensaje me parece en especial importante para las personas a partir de los cuarenta años, que gozáis de un estado de salud en apariencia bueno, pero que tenéis un cierto grado de sobrepeso y lleváis una vida estresante y sedentaria. Leed con detenimiento lo que os cuento a continuación.

Voy a extraer algunas de las evidencias que ha recopilado un trabajo de dos científicos italianos de la Universidad de Bari, titulado precisamente Obesity as a Major Risk Factor for Cancer, en el que podréis leer todo el contenido:

  • Se considera que la obesidad está detrás del 20 por ciento de los casos de cáncer que se diagnostican en el mundo, aunque no sea el único factor cuando se desencadena la enfermedad.
  • Se han hallado claras evidencias de la influencia de la obesidad en los siguiente tipos de cáncer: de útero, de esófago, de colon, de mama, de próstata y de riñón.
  • Asimismo, la obesidad contribuye a la aparición de disfunciones en el organismo que pueden conducir al cáncer como la inflamación crónica, el estrés oxidativo (que causa daño en las células), la aparición de inmunodeficiencia, déficit de oxígeno en el cuerpo, entre otras.
  • La obesidad en la niñez y en la adolescencia dobla las posibilidades de sufrir algunas variantes de cáncer en la edad adulta, como el de colon.
  • Cuando el exceso de grasa corporal se concentra en la zona abdominal, se incrementa el riesgo de padecer cáncer de mama, de esófago, de útero, de colon y de páncreas. Algunos autores hablan de que la adiposidad abdominal implica un aumento del 24 por ciento del riesgo de mortalidad.
  • Si una persona adulta tiene un sobrepeso superior a veinte kilogramos, aumenta un 60 por ciento la posibilidad de sufrir cáncer de colon.
  • El exceso de calorías en la dieta y el abuso de de alimentos de origen animal, en especial grasas, suben las opciones de desarrollar tumores.
  • Los niveles elevados de insulina en la sangre, circunstancia presente en las personas que padecen sobrepeso severo, influyen en la agresividad de determinados tumores, como el de colon, páncreas e hígado.
  • La obesidad favorece la predisposición a sufrir el cáncer de mama o de útero en mujeres que han pasado la menopausia, ya que provoca desequilibrios hormonales que están detrás de estos tumores.
  • La falta de ejercicio físico también puede actuar de catalizador del cáncer porque el deporte ayuda a controlar el peso, a mantener el equilibrio hormonal y a fortalecer el sistema inmunitario. Diversos estudios sobre algunos tumores soportan esta tesis.

Creo que es una buena batería de argumentos para que 2014 sea de verdad tu año saludable. No decaigas.

A %d blogueros les gusta esto: