Saltar al contenido.

El ejercicio ayuda a combatir enfermedades

enfermedad y ejercicio físico

La medicina moderna ha avanzado mucho en la lucha contra la enfermedad gracias a los medicamentos. Y lo seguirá haciendo. Sin embargo, también es muy interesante seguir la búsqueda de alternativas al uso de los fármacos para curar o mitigar los efectos de algunas dolencias. No hay que olvidar que muchos medicamentos tienen efectos secundarios, sobre todo si los pacientes los utilizan largo tiempo debido a un mal crónico.

Hasta ahora, en el ámbito exclusivo de la medicina colegiada, la utilización de otras terapias no farmacológicas se ha practicado principalmente solo en algunas enfermedades. Y por otro lado, los médicos animamos a aplicar estilos de vida saludables bajo la certeza de que ayudarán a evitar enfermedades a muchas personas con riesgo de sufrirlas. No se ha avanzado suficientemente en el uso de métodos sustitutivos de los medicamentos, pero ya hay varias investigaciones que apuntan en ese sentido. Por mi especialidad, este enfoque me interesa mucho, sobre todo el que se refiere a tratamientos basados en el ejercicio físico, que es de lo que voy a hablar en esta entrada.

Hace unos meses se ha publicado un artículo de investigación que se adentra en esta cuestión. Los autores intentan comparar la efectividad de los medicamentos y de los programas de ejercicio en el tratamiento de enfermedades crónicas como las cardiopatías o la diabetes. El estudio ha sido realizado a partir de datos estadísticos procedentes de más de 300 experimentos que en conjunto involucraban a cerca de 350.000 pacientes que sufrían estas dolencias. Aldededor de 14.000 de ellos habían seguido una terapia de ejercicio físico en vez de fármacos utilizados en las enfermedades del corazón y la diabetes. Al comparar los resultados de este grupo con los de personas que habían seguido una terapia exclusiva de medicamentos, los investigadores constatan que las dos terapias tienen un efecto similar a la hora de reducir la mortalidad . En algunas patologías, la eficacia de los fármacos es ligeramente mayor, pero en otras, la actividad física es más eficaz.

La conclusión que obtienen los doctores es que el ejercicio puede ser un remedio potente contra la enfermedad. Aunque en muchas situaciones, los pacientes deben seguir tomando medicamentos, el hecho de añadir una terapia deportiva resultará muy beneficiosa para ellos. El hallazgo refuerza la idea de que la actividad física tiene un papel crucial en la prevención de enfermedades. Si es útil es personas ya enfermas, su poder parece seguramente mucho mayor para evitar ciertas patologías en los individuos sanos. Muchos pensaréis que esta reflexión es de sentido común, pero cobra más fuerza cuando se demuestra como evidencia científica.

Ahora que ha comenzado el año y es el momento de promesas y objetivos, no eches en saco roto este descubrimiento y haz que tu 2014 vista espíritu deportivo.

A %d blogueros les gusta esto: