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Modera el consumo de zumos de frutas

Zumos prohibidos

Tomar un zumo de frutas natural es una experiencia dulce y agradable. Como ocurre con tantos alimentos, no hay ningún problema en consumirlo ocasionalmente. Sin embargo, lo que no conviene hacer es convertirlo en el sustituto permanente de la ingesta de fruta entera porque sus efectos en el organismo son bien diferentes.

Es habitual ver que muchos niños acompañan sus almuerzos y meriendas con un zumo envasado. De ese modo, sus padres piensan erróneamente que es una manera sencilla de conseguir que tomen su ración diaria de fruta sin protestar. Al igual que las verduras o los pescados, la fruta entera es de los alimentos que los pequeños rechazan con facilidad. No pocos de esos niños continúan en su vida adulta recurriendo a los zumos como supuesta vía de ingerir los nutrientes saludables que contienen las frutas.

Nada más lejos de la realidad. Desde luego que los zumos industriales han perdido por lo general casi todas las propiedades beneficiosas de la materia de origen, por lo que no son en absoluto recomendables. Pero incluso, en el caso de los zumos naturales, su consumo tampoco equivale a tomar piezas enteras de naranja, piña o uvas porque nuestro metabolismo los absorbe de forma muy distinta. Al ingerir un zumo, evitamos trabajo a nuestro organismo y facilitamos que los azúcares de la fruta entren a toda velocidad en nuestro torrente sanguíneo.

Con ello, del mismo modo que sucede con otros carbohidratos de alto índice glucémico, obligamos a que nuestro cuerpo segregue altas dosis de insulina para equilibrar el exceso de azúcar y le animemos a almacenar grasa. Por otra parte, al procesar la fruta fuera del aparato digestivo, en la licuadora dejamos componentes clave como fibra, vitaminas, antioxidantes y otros nutrientes. Cuando tomamos la fruta entera, el cuerpo aprovecha todos los elementos saludables y, sobre todo, realiza una absorción más lenta de los azúcares.

Asimismo, el recurso excesivo a los zumos parece predisponer en mayor medida hacia la diabetes de tipo 2 o Diabetes Mellitus, que es la que desarrollan las personas adultas a partir de la mediana edad debido a que su organismo no es capaz de controlar adecuadamente el nivel de azúcar en sangre. En un artículo de investigación  publicado recientemente por el British Medical Journal  los autores han descubierto que las personas que toman zumos en vez de piezas de fruta entera incrementan en casi un diez por ciento la posibilidad de padecer diabetes. Han estudiado los hábitos alimenticios de cerca de 200.000 personas para llegar a esta conclusión, lo que refuerza el argumento que acabo de exponer.

La recomendación de no sustituir la fruta entera por zumo es mucho más importante en el caso de que te encuentres en proceso de adelgazar. Si tienes dudas, puedes consultar una entrada anterior del blog sobre la fruta en la dieta.

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