Saltar al contenido.

No excluyas el ejercicio físico de tu vida

corre

Cuando los pacientes me piden que les ayude a resolver su problema con el sobrepeso, a menudo me encuentro con que solo les preocupa la dieta. Muchos piensan que por la edad o por haber engordado ya han perdido la oportunidad de hacer ejercicio físico. Siempre trato de mostrarles que el deporte, adecuado a su edad, condición física, intereses personales y disponibilidad de tiempo, ha de volver a formar parte de su vida cotidiana.

La cura de adelgazamiento es una fase fundamental, así como el proceso de reeducación nutricional al que todos los obesos tienen que acostumbrarse. Sin embargo, al mismo tiempo, la reincorporación a la actividad física constituye un paso obligado. Desde un punto de vista muy práctico y a corto plazo, porque contribuye a desequilibrar el balance nutricional en favor de la pérdida de grasa. Pero con una visión a largo plazo, el deporte actúa de barrera frente al exceso de peso y devuelve la vitalidad a nuestro organismo. Por muy oído que lo tengamos, no deja de ser menos cierto e importante.

Al igual que hablamos constantemente de la pandemia de la obesidad y sus consecuencias nefastas sobre la salud de millones de personas, es tan importante recordar el problema del sedentarismo que se extiende sin aparente remedio en las costumbres de nuestra sociedad y que acelera los efectos negativos del envejecimiento. Ahora que nos lo dice Coca-Cola, aunque sea corresponsable del problema (y precisamente por eso mismo), quizá haya más gente que se lo tome en serio. Bienvenido sea.

¡Muévete! Tenemos que recordarlo cada día cuando nos levantamos. Sube escaleras, juega con tus hijos, ve caminando al trabajo, coge la bicicleta, no dediques tu tiempo de ocio al sofá… Y aún así, he de decírtelo, no es suficiente. Nuestro cuerpo de cazador necesita mucha actividad al día para mantenerse en buena forma. Por eso, incluye el deporte programado en tu rutina semanal. Lo deseable es que encontraras un hueco para practicarlo todos los días, pero como para muchos parece imposible, como mínimo hay que dedicarle tres o cuatro sesiones a la semana.

¿Qué tipo de deporte elegir? Las opciones son infinitas. En todo caso, si no vas a dedicarte a una actividad competitiva muy concreta, que conlleva planes de entrenamiento muy específicos, debes practicar una disciplina que incluya ejercicios cardiovasculares, de flexibilidad y de fuerza. Estos tres componentes son esenciales para mantener activo y tonificado el organismo. En la actualidad hay muchísima información disponible, así como infinidad de instalaciones y servicios, para ayudarte a elegir qué deporte es el que mejor se adapta a ti. Y, desde luego, cuenta con tus propias preferencias. Es muy ingrato esforzarse en algo que no te gusta. Y si quieres contar con una propuesta más personalizada, te animo a que acudas a la consulta. Te prepararemos tu propio plan de entrenamiento.

A %d blogueros les gusta esto: